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LUN, 31 AGO 2026
Vida

Cuando la billetera virtual se vuelve una trampa: cómo desarmar la bola de nieve de los créditos digitales

Las tasas que exhiben las plataformas financieras esconden cargos que el usuario no ve hasta el extracto, y una deuda chica se transforma en una cifra imposible antes de que la familia reaccione. Defensores del consumidor y funcionarios advierten sobre los derechos que asisten a quien se siente acosado por las empresas de cobranza.

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Nadia CussiSociedad y pueblos originarios · 31 DE AGO DE 2026 · lectura 3 min

A veces la decisión empieza con lo más elemental: pagar el alquiler, cubrir la factura de luz o juntar la plata para la comida del mes. Cuando el sueldo no alcanza y el banco tradicional cierra la puerta, las billeteras virtuales aparecen como una salida rápida, casi indolora, a un clic de distancia. Lo que casi nunca aparece en la pantalla —y sí en el extracto del mes siguiente— es el costo real de esa ayuda exprés, que termina convertida en una bola de nieve difícil de frenar antes de que arrase con la economía de toda una familia.

Así lo describe, con crudeza, Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor de la provincia, cuando le preguntan por la letra chica que esconden estas plataformas: las tasas de las firmas financieras digitales son, en sus palabras, "casi usureras para los ciudadanos", y las condiciones contractuales no siempre están escritas de forma clara para el usuario común que, en la urgencia del momento, acepta sin terminar de leer.

Una deuda que empieza chica y termina gigante

El mecanismo que describe el funcionario se repite con unaregularidad que ya preocupa a los organismos de defensa del consumidor: la plataforma publicita una tasa más o menos razonable, pero el detalle del contrato suma cargos, comisiones y condiciones que el usuario no llega a leer. Para cuando la persona advierte el problema y quiere regularizar lo que debe, el monto original ya es otro, mucho más alto, y la sensación de ahogo se vuelve cotidiana.

El trasfondo de por qué tantas familias caen en ese circuito lo explica Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, con un diagnóstico que atraviesa a buena parte del país: los salarios, las jubilaciones y los ingresos de trabajadores independientes y de pequeños comerciantes perdieron la carrera contra la inflación en los últimos años, y ante la imposibilidad concreta de llegar a fin de mes, el crédito digital pasó a convertirse en una herramienta para gastos básicos y no para consumos suntuarios. "Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro", advirtió el funcionario, en una frase que resume la pesadilla que viven miles de hogares.

Los números acompañan ese diagnóstico: el índice de morosidad en la Argentina se ubica cerca del veinte por ciento, casi cinco veces por encima del promedio que registran los países vecinos de la región, donde el indicador se mueve entre el cuatro y el cinco por ciento. La diferencia no es menor: señala que el sobreendeudamiento dejó de ser un problema individual para convertirse en un fenómeno estructural que golpea a trabajadores formales, informales y jubilados por igual.

La herramienta oficial para salir del pozo

Para quien ya está atrapado en esa espiral y necesita una salida concreta, existe una alternativa que las propias autoridades salieron a difundir: el Régimen Especial de Refinanciación de Deuda, que ofrece préstamos de hasta cincuenta millones de pesos con una tasa fija anual del treinta y cinco por ciento. Tomasini lo definió sin rodeos como "una tasa muy accesible, diría blandísima", una cifra pensada para que las familias puedan abandonar el ciclo de deuda a costo financiero, sin que los intereses sigan acumulándose mes tras mes hasta hacer impagable cualquier compromiso.

Qué hacer si una empresa de cobranza aprieta de más

  • Si una empresa de cobranza llama de manera insistente, amenaza o propone condiciones que el deudor considera abusivas, esa conducta "no está permitida", según aclaró Tomasini.
  • La persona afectada puede reunir capturas de pantalla de los mensajes, grabaciones de llamadas y cualquier otro registro que documente el hostigamiento.
  • Con esa prueba a mano, queda habilitada para presentar un reclamo formal ante la Dirección de Protección al Consumidor.
  • El organismo actúa frente a los incumplimientos de las plataformas digitales y puede sancionar a las firmas que no respeten los derechos del usuario.
  • Una vez fuera de la deuda, la recomendación oficial pasa por no volver a financiar gastos cotidianos con billeteras virtuales: cortar el circuito antes de que vuelva a empezar.
NC
Nadia CussiSociedad y pueblos originarios

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