Un abuelo, un objeto por semana y una cuenta regresiva hasta marzo de 2027
Desde la semana 11 de embarazo, Alejandro compra cada miércoles algo del tamaño del bebé y se lo lleva a su hija Carolina. Lo que empezó como una casualidad ya es un ritual que siguen miles de personas en redes.
Hay una escena que se repite cada miércoles en una casa cualquiera, y que yo empecé a imaginar casi sin querer desde que conocí esta historia. Un hombre de 67 años recibe en su teléfono una captura de pantalla, lee la comparación del tamaño del bebé que todavía no nació y sale a buscar, ese mismo día, un objeto que se le parezca. Después toca el timbre de su hija. Se llama Alejandro, es abuelo por primera vez y la niña que espera se llama Sorpresita antes de nacer.
Un macarrón, una caja de alfajores y una costumbre que no se detuvo
Todo arrancó en la semana 11 de gestación. Carolina, de 33 años, envió al grupo familiar una captura de la aplicación de seguimiento del embarazo que indicaba que el bebé medía como un macarrón. Esa noche, durante la cena, Alejandro llegó con una caja de alfajorcitos de maicena y los presentó con una frase que quedó en la memoria de todos: “los macarrones argentinos”. Nada indicaba entonces que aquello fuera a repetirse. Sin embargo, el miércoles siguiente el abuelo volvió a tocar el timbre, esta vez con unos Havannets en la mano.
La regla es sencilla, aunque exige bastante. Carolina le manda la comparación el mismo miércoles, sin avisarle antes, y Alejandro tiene que resolver el objeto ese mismo día. Si no logra conseguir exactamente lo indicado, busca algo de medidas parecidas. Cuando la aplicación señaló un huevo de Pascua de dimensiones específicas, él llegó con un patito de peluche que había calculado al centímetro. Esa precisión dice mucho del compromiso que asumió con el juego.
“Los macarrones argentinos.”Alejandro, abuelo de la bebé, al presentar los alfajorcitos de maicena en la cena familiar
Lo que ya pasó por la mesa de la familia
- Alfajores de maicena y Havannets, los primeros de la serie
- Cupcakes, un scone de queso y una palta
- Waffles, cookies y bananas
- Una papa y un gatito de peluche
- Croissants rellenos de dulce de leche y choclos, entre otros
Con el paso de las semanas, algunos objetos se volvieron más difíciles de conseguir, sobre todo cuando la comparación pedía algo muy específico. Aun así, según el relato de la propia familia, el abuelo no faltó ningún miércoles. Carolina comparte cada visita en su cuenta de Instagram, y miles de seguidores esperan la entrega semanal y dejan comentarios celebrando el gesto. Lo que empezó como un chiste de sobremesa se transformó en una cita fija que trasciende la casa.
La reacción en redes acompañó lo que ya se vivía en la familia. Cuando la pareja anunció el embarazo, la sorpresa fue tan unánime que la bebé recibió el apodo de Sorpresita mucho antes de nacer. La niña es la primera hija de Carolina y la primera nieta de la familia, y tiene fecha prevista para el 3 de marzo de 2027. Hasta entonces, cada miércoles que falta tiene un destinatario fijo: un abuelo con ganas de llegar primero al timbre.
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