Siete de cada diez hogares en barrios populares porteños recurren al endeudamiento para sostener su economía cotidiana
Un relevamiento conjunto de la UBA y el Movimiento Evita registró que la compra de alimentos, medicamentos y servicios, junto con la cobertura de saldos previos, encabezan los destinos del crédito al que apelan las familias. El estudio advirtió además que más de la mitad de los consultados no logra mantener al día sus compromisos con tarjetas y préstamos personales.
El acceso al crédito se convirtió en un componente estructural del funcionamiento cotidiano de los hogares relevados en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. Siete de cada diez familias consultadas registran deudas, y el 71,3% de quienes utilizan tarjetas de crédito pidió dinero prestado para cancelar los saldos pendientes, una práctica que pone en evidencia la dependencia del financiamiento para sostener gastos básicos y, al mismo tiempo, para hacer frente a obligaciones previamente contraídas.
El dato proviene de un estudio elaborado por el Observatorio de Economía Popular, Social y Solidaria de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en conjunto con el Movimiento Evita, que describió un esquema en el que las herramientas de crédito participan del presupuesto familiar tanto para cubrir necesidades inmediatas como para regularizar compromisos anteriores.
Los destinos del dinero prestado
- Alimentos y medicamentos, mencionados entre los principales rubros que empujaron a las familias a solicitar financiamiento.
- Gastos de salud, declarados por el 54% de los hogares endeudados como destino de los fondos obtenidos.
- Impuestos y servicios, abonados con dinero prestado en el 44% de los casos relevados.
- Cobertura de saldos previos, una de las razones por las que se solicitó nuevo dinero para cancelar deudas ya existentes.
El trabajo también describe la forma en que se combinan las distintas modalidades de crédito. La mitad de las familias endeudadas mantiene simultáneamente compromisos con tarjetas y préstamos personales, lo que configura un esquema de financiamiento superpuesto. Otro 14% de los hogares registra deudas únicamente con tarjetas, mientras que un 34% adeuda solamente préstamos personales. En el conjunto de la muestra, el 72% se financia mediante tarjetas, préstamos personales o una combinación de ambos instrumentos.
Atrasos en los pagos y contexto laboral
Las dificultades para cumplir con los vencimientos atraviesan las dos modalidades analizadas. Entre las personas con deuda de tarjeta, el 56% no se mantiene al día con los pagos; en el grupo que tomó préstamos personales, la proporción de quienes registran atrasos alcanza el 66%. El panorama se completa con la situación laboral: en el 66% de las familias relevadas hay personas con empleos informales, un dato que el estudio incorpora al momento de interpretar la dinámica del endeudamiento.
La investigación, centrada en barrios populares porteños, dejó planteados varios interrogantes que aún requieren confirmación. Los autores deberán precisar cómo evolucionaron estos indicadores respecto del mismo período del año anterior y si los porcentajes se modifican al comparar a las familias según la composición del hogar, el nivel de ingresos o la zona específica dentro de la Ciudad de Buenos Aires. La difusión de cortes longitudinales y de datos desagregados por rubro de gasto permitirá dimensionar con mayor detalle el peso del crédito en la economía de los sectores populares.
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