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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Sangre, cerveza y poder: la nueva serie de Netflix que revive la guerra interna de los Guinness

Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn encabezan el elenco de "La casa Guinness", la producción de Steven Knight que vuelve sobre la disputa hereditaria que sacudió a Dublín en 1868 y que promete sacudir también al streaming.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval · · lectura 4 min
Sangre, cerveza y poder: la nueva serie de Netflix que revive la guerra interna de los Guinness

Les cuento de entrada: soy de esas personas que se sienta frente al sillón con la compu al lado y un cuaderno abierto, porque cuando una serie promete reconstruir una dinastía de verdad, con muertos, documentos y apellidos cargados, uno quiere tomar notas. Y esta vez la cita es con la familia Guinness, esos irlandeses que desde 1759 vienen sirviendo una pinta negra que se hizo famosa en cada bar del mundo, y que ahora Netflix se propuso contar en primera persona, con todo el ruido que tienen las herencias grandes.

Dublín, 1868: la muerte que abre la tormenta

El punto de partida es bien concreto y bien jugoso. En 1868, en Dublín, muere Benjamín Lee Guinness, el patriarca de la cervecería más reconocida de Irlanda, y deja a sus hijos a cargo de un imperio que en esa época ya movía fortunas, contratos y favores políticos. Lo que podía haber sido una transición ordenada, de esas que uno imagina prolijas, se transforma en una pulseada entre herederos que quieren lo mismo pero que lo quieren para ellos solos. Ahí arranca la serie, con ese ambiente de casa grande donde cada puerta cerrada esconde una conversación que puede valer una fábrica.

Los hermanos Arthur y Edward Guinness quedan en el centro de las decisiones que van a definir el rumbo de la empresa, pero el resto de la prole también tiene sus propios planes, sus propias cuentas pendientes y sus propios secretos. Las diferencias entre ellos son las que marcan el pulso de los ocho episodios, y ese es el lugar donde la serie se pone más interesante, porque uno entiende rápido que acá no se discute solo por unas barricas de cerveza: se discute por el apellido, por la influencia y por lo que significa ser un Guinness en una Irlanda que ya estaba cambiando.

Una Irlanda en ebullición detrás de las paredes de la mansión

La trama no se queda en el living de la familia, y eso es un acierto. La producción incorpora el contexto social y político de la Irlanda del siglo XIX, con sus desigualdades profundas y sus tensiones políticas como telón de fondo. El poder económico de los Guinness aparece así enfrentado a una sociedad que atravesaba transformaciones históricas de fondo, y esa tensión le da a la historia una densidad que muchas ficciones de época no se molestan en buscar.

Knight vuelve a la carga: la misma mano que Peaky Blinders

Detrás de la creación está Steven Knight, conocido por construir universos de época donde las luchas de clase y los vínculos familiares complejos conviven con la violencia del poder. "La casa Guinness" mantiene esa línea: un drama histórico que usa el origen de un imperio como excusa para explorar lo que ocurre puertas adentro cuando hay mucho dinero y mucho apellido en juego. Y se nota la mano: el ritmo es denso, las escenas largas respiran silencios incómodos y los golpes de efecto caen justo cuando uno cree que la cosa se va a aplacar.

Elenco y preguntas que dejo abiertas

  • Anthony Boyle, Luis Partridge y Emily Fairn encabezan los roles centrales de la historia.
  • Fionn O'Shea, Jack Gleeson, Niamh McCormack, Danielle Galligan y Ann Skelly completan un elenco pensado para sostener varios frentes narrativos.
  • La serie tiene ocho episodios y ya está disponible en Netflix.
  • La pregunta del material que me quedo dando vueltas: ¿les parece que este tipo de series históricas basadas en familias reales funciona mejor que las ficciones puras? Yo, mientras la miro, me inclino a pensar que cuando hay un apellido detrás, los fantasmas pesan distinto.

Les voy a ser honesta: a mí este tipo de series me atrapan porque mezclan dos cosas que me gustan, que son las sagas familiares con mala sangre y las épocas donde un vaso de cerveza se servía como un gesto político. Veré los ocho capítulos y volveré por acá a contarles qué me dejó. Mientras tanto, les dejo la pregunta picando: ¿prefieren estas historias con parientes reales o se quedan más tranquilos con las ficciones inventadas? Como decía mi abuela Juana, que en paz descanse, "donde hay herencia, hay guerra", y esta serie parece tomarse esa copla al pie de la letra.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval

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