Rybakina, de la remontada al sillón de número uno: la kazaja escribe su página más grande en Nueva York
Vencía 3-6 y 4-4 en el tercer set, quebró en el momento justo y se quedó con el pase a semifinales del US Open. Además, desplazó a Sabalenka y será la nueva líder del ranking desde el lunes 14 de septiembre.
El quiebre del octavo game lo dijo todo. Con el parcial 4-4 y todo el estadio conteniendo el aire, Elena Rybakina le rompió el saque a Qinwen Zheng, sirvió a continuación y cerró el 3-6, 6-1 y 6-4 en dos horas y cuarto de juego. Punto. set. partido. boleto a sus primeras semifinales del US Open y, de regalo, el trono del tenis femenino. Así, sin escalas.
De abajo hacia arriba, como marca la historia
La china arrancó más enchufada y se llevó el primer set por 6-3. Parecía complicación seria para la favorita. Pero Rybakina, esa jugadora de zurda fría y servicio asesino, se acordó de quién es y barrió el segundo parcial por 6-1. En el tercero, con la chapa 4-4, llegó ese quiebre a tiempo que la terminó de catapultar. Punto a punto, game a game, la kazaja se fue comiendo el partido como quien se come una empanada de a bocados chiquitos, pero sin parar.
- A los 27 años, será la trigésima jugadora en llegar al número uno de la WTA.
- Desplaza a Aryna Sabalenka, que llevaba 107 semanas consecutivas en lo más alto del ranking.
- Primera persona en llevar a Kazajistán a la cima del tenis mundial, entre hombres y mujeres.
- Sumó Wimbledon 2022 y Abierto de Australia 2026 a su palmarés. Ahora va por su primer US Open.
Sabalenka, afuera de la pelea pero todavía en el torneo
La bielorrusa buscaba su tercer título seguido en Flushing Meadows, pero ya no tiene margen: aunque se consagre campeona, no podrá recuperar el primer puesto del ranking. Así y todo, sigue viva en el cuadro y este jueves 10 de septiembre se cruza con Jessica Pegula por un lugar en la final. Por su parte, Rybakina espera en semis a la que salga del duelo entre Mirra Andreeva y Coco Gauff.
Mirando hacia atrás, uno piensa en aquellas noches mágicas del Lobo en la Copa Argentina del 2023, cuando se plantó contra todo pronóstico y terminó festejando en el Chaco. Lo de Rybakina tiene ese mismo ADN: equipo largo, cabeza fría y momento justo. Lo que viene no será fácil —si cae Gauff o Andreeva, la kazaja tendrá rivales de temer—, pero con el número uno ya bajo el brazo, cualquier resultado extra en Nueva York es ganancia. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen del octavo game: el quiebre, el silencio rival y esa sensación de que algo grande acaba de empezar.
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