Saltar al contenido
Jujuy OnJujuy On ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.542,50 +0,18%Riesgo país 648 pb +4,18%
VIE, 16 OCT 2026
Deportes

La noche que Scola calló a Brasil y a Popovich, en Estambul

El 7 de septiembre de 2010, el ala pivote firmó 37 puntos ante el scratch y dejó una marca que sigue vigente dieciséis años después. Un libro revela la reacción del DT de los Spurs, que se fue de la cancha antes del final.

CV
Cristian VilcaDeportes · · lectura 2 min
La noche que Scola calló a Brasil y a Popovich, en Estambul

Arranco por el final, como tiene que ser. Faltan tres minutos y Luis Scola, el Luifa, el eterno capitán del seleccionado, decide que el partido ya fue. Son los últimos tres minutos de la victoria 93-89 ante Brasil en el Mundial de Turquía y mete diez puntos seguidos, uno tras otro, como si estuviera en el patio de su casa. Así, sin más. Así de simple. Así de gigante.

El Luifa terminó con 37 puntos aquel 7 de septiembre de 2010 en el Sinan Erdem de Estambul. Es la marca más alta de un argentino en una Copa del Mundo. Dieciséis años después, nadie la tocó. Ni Manu, ni Campazzo, ni nadie de la nueva camada. Sigue ahí, colgada en el techo, esperando.

Una noche indescifrable

El número 4 no salió nunca. Estuvo en cancha 39 de los 40 minutos. Los interiores brasileños, Varejao y Splitter, dos tipos que vivían en la NBA, no le encontraron la vuelta. Prigioni, el base de la galera y la precisión infinita, lo alimentó en el poste bajo con asistentes milimétricos. Y cuando Brasil le tiró la zona, el Luifa abrió la cancha con triples. Rubén Magnano, que esa noche miraba desde el banco de enfrente, lo resumió con una frase que sigue sonando fuerte.

“De 10 posesiones iba a tomar ocho. Así y todo, convertía.”Rubén Magnano

El propio Scola, ya en el vestuario, se permitió una sonrisa triste. Sus hijos, chiquitos en ese entonces, le habían pedido que volviera a casa. Sabía lo que era esa clase de noches.

“Ellos no saben que este fue uno de los partidos más emocionantes que me tocó jugar. Algún día alguien les va a contar.”Luis Scola

El testigo que se fue enojado

Hay una imagen que define la noche mejor que cualquier estadística. Gregg Popovich, el Pop, entrenador de los San Antonio Spurs, sentado en una platea del Sinan Erdem. Faltaban minutos. El técnico se levantó, pidió permiso y se fue del estadio. No estaba enojado con Brasil ni con la derrota. Estaba enojado consigo mismo. Los Spurs habían drafteado a Scola en 2002 y nunca lo habían contratado. Lo habían cambiado. La versión la rescata el libro El Abanderado, del periodista Sergio Fainboim.

Esa noche, según el libro, Popovich mascullaba mientras se iba, con la cara larga de quien se traga un garrón en silencio: no puedo creer que cambiamos a este jugador. Quince años después de ese día, Scola sigue siendo el dueño absoluto del récord argentino en Mundiales. La próxima cita del seleccionado es la ventana de Eliminatorias de noviembre, con rivales y fechas a confirmar por la Confederación Argentina de Básquet.

CV

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo