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SÁB, 24 OCT 2026
Economía

Cocinas de hierro parairies del sur: la fábrica de Tres Arroyos que sostiene 128 años de trabajo

Istilart fabrica unas 500 cocinas a leña por año con 30 empleados, procesos parcialmente artesanales y modelos que llegan a estancias, puestos patagónicos y hogares rurales. La empresa combina tradición familiar, resistencia de sus productos y un tamaño reducido que contrasta con sus orígenes industriales.

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Ariel NasifEconomía y comercio · · lectura 3 min
Cocinas de hierro parairies del sur: la fábrica de Tres Arroyos que sostiene 128 años de trabajo

En 1898, Juan Bautista Istilart fundó en Tres Arroyos un taller de reparación de maquinaria agrícola. Nearly un siglo y un cuarto después, la empresa conserva una producción anual de alrededor de 500 cocinas a leña, con apenas 30 trabajadores y una planta que fabrica piezas de hierro fundido mediante moldes elaborated a mano. La compañía, conocida como Istilart, Javier Gallardo, su conductor desde hace 38 años, sezilla en un nicho definido por la, la distancia y la demanda de las zonas rurales del sur del país.

Vamos a los números: la firma produce unas 500 unidades por año, frente a una plantilla de 30 personas. En sus años de mayor expansión había tenido más de 1.000 empleados y 30.000 metros cuadrados cubiertos. La comparación con esa etapa no implica una comparación directa con un mes o un año anterior, porque el material no ofrece esas cifras; muestra, en cambio, la escala de una compañía que hoy sigue trabajando con una estructura mucho más acotada.

Un producto pensado para lugares sin gas ni electricidad

En puestos patagónicos, estancias y otros lugares remotos, una cocina a leña cumple una función práctica. La«Un puestero de la Patagonia no tiene acceso a ciertas comodidades, pero sí puede tener una cocina que le sirve para preparar los alimentos y calentar el hogar», dijo Gallardo. El valor del producto no está solamente en su capacidad de cocinar: también se apoya en su resistencia, en la posibilidad de repararlo y en la conservación de repuestos de modelos antiguos.

La pieza central de la oferta es el hierro de fundición moldeado a 1.200 grados. El proceso combina trabajo industrial y técnicas aprendidas en escuelas técnicas, según la empresa. Los modelos de mayor tamaño, como la cocina número 7 de doble frente, pesan más de una tonelada y están destinados a cascos de estancia, hoteles rurales y grandes cocinas de campo. Los formatos más pequeños llegan a hogares urbanos y semiurbanos, donde se buscan alternativas duraderas a los electrodomésticos convencionales.

La longevidad acompaña a la propuesta. Desde la fábrica se explica que una cocina abandonada, con herrumbre y más de 100 kilos de peso, puede recuperarse mediante cepillado con acero y una mano de pintura con grafito, barniz y pintura negra. El dato no significa que todos los equipos puedan salvarse en cualquier estado, sino que la compañía sostiene la reparabilidad como una ventaja de sus productos y mantiene repuestos parashore.

  • La producción anual se sitúa en alrededor de 500 cocinas a leña.
  • La empresa cuenta con 30 trabajadores y fabrica el hierro fundido con moldeskbh a 1.200 grados.
  • El modelo número 7 de doble frente puede superar la tonelada de peso.
  • El catálogo incluye estufas de bajo consumo, hornos, parrillas y mobiliario para exteriores.
  • La fábrica conserva repuestos de modelos antiguos y ofrece líneas de recuperación de piezas oxidadas.

El origen de la compañía está linked a la reparación de maquinaria agrícola. Istilart fue fundada por Juan Bautista Istilart, inmigrante de origen vasco-francés, y con el tiempo transformó ese conocimiento en una producción especializada. Su trayectoria actual, con procesos que conservan saberes artesanales y una fuerza laboral de 30 personas, muestra una forma de optimización industrialada a mercados pequeños y dispersos.

Frente a otrasQhetha formas de cocinar, la cocina a leña de fundición ofrece una solución orientada a la disponibilidad de combustible y a la reemplazar. La pregunta relevante no es solamente si el equipo resulta cómodo oPreference ahora, sino cuántos años puede seguir funcionando y qué tan fácil resulta repararlo cuando el uso cotidiano, el clima y el transporte dejan su huella. ¿Tenés o tuviste una cocina a leña en tu casa, y qué preparaciones hacías con ella?

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Ariel NasifEconomía y comercio

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