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VIE, 16 OCT 2026
Vida

Una esquina de San Telmo que se transformó en peregrinaje laico: Mafalda, la feria y el ritual de la foto

Chile y Defensa funciona como punto de reunión de turistas y vecinos que quieren retratarse con la escultura del personaje creado por Quino. El domingo, el recorrido se cruza con la feria, los puestos de artesanías y otras estatuas que completan un paseo por el universo de la historieta.

NC
Nadia CussiSociedad y pueblos originarios · · lectura 4 min
Una esquina de San Telmo que se transformó en peregrinaje laico: Mafalda, la feria y el ritual de la foto

Les propongo que nos tomemos un domingo y caminemos juntos, como si fuera una recorrida de esas que se hacen con tiempo, por una de las esquinas más visitadas del sur porteño: Chile y Defensa, en pleno corazón de San Telmo. Ahí, sobre la vereda, está sentada Mafalda, la criatura que Joaquín Salvador Lavado, conocido como Quino, dibujó por primera vez allá lejos en el tiempo y que con el correr de los años se convirtió en una de las imágenes más fotografiadas de la ciudad de Buenos Aires. La escultura integra el Paseo de la Historieta y, domingo tras domingo, se vuelve punto de encuentro obligatorio para turistas que llegan con la guía en la mano y para vecinos del barrio que se acercan como quien va a visitar a una conocida.

La feria como escenario y los objetos como souvenir

La visita a Mafalda puede combinarse sin esfuerzo con una vuelta por la feria dominical de San Telmo, que se extiende a lo largo de la calle Defensa. Mientras uno se va acercando a la esquina donde está la estatua, los puestos ya van anticipando el universo del personaje: aparecen cerámicas con su cara, mates intervenidos, cuadernos, imanes, tazas y muñecas tejidas, entre otras piezas que los artesanos del barrio fabrican especialmente para los visitantes que buscan llevarse algo de la experiencia. Es un modo de entender cómo un dibujo nacido en una tira cómica termina convertido en objeto cotidiano, en recuerdo de paso por Buenos Aires.

Antes de seguir, vale una aclaración que me parece importante: cuando uno se detiene a mirar los puestos y los negocios de la zona, conviene leer con cuidado las inscripciones que aparecen en muchos artículos. Junto a las piezas oficiales, circulan otras que le adjudican al personaje frases que Quino nunca escribió. Que la cara de Mafalda esté estampada en un objeto no garantiza que el mensaje que lleva pertenezca a las historietas originales. Es una trampa frecuente para los turistas, y creo que vale la pena advertirlo: la imagen se reproduce, pero las palabras no siempre son del autor.

El ritual de la foto, la fila y los vecinos que conviven con Mafalda

Ahora, hablemos de la foto, que es el verdadero motivo del peregrinaje. La esquina de Chile y Defensa suele reunir a un grupo de personas que esperan su turno para posar junto a la escultura, por lo que la paciencia es una de las claves del recorrido. No hay un tiempo de espera informado, porque depende del día y del caudal de visitantes, pero lo cierto es que la fila forma parte del movimiento alrededor de Mafalda y, si uno se organiza con tiempo, puede usar la espera para mirar el entorno, charlar con otros visitantes o simplemente observar cómo distintos idiomas y distintas edades se cruzan alrededor del mismo personaje.

La presencia de Mafalda no termina en la esquina: algunos comercios cercanos instalaron otras estatuas del personaje, de modo que el paseo ofrece varias ocasiones para encontrarse con su figura mientras se camina por la zona. Para los que conocen menos el mundo de Quino, vale recordar que el elenco fue creciendo con el correr de las tiras e incorporó a Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad, entre otros. Para el humorista gráfico Tute, uno de los rasgos distintivos de la obra es justamente la complejidad de esas personalidades y la manera en que los asuntos del mundo fueron entrando en las viñetas, algo que se advierte cuando uno se toma el trabajo de mirar las esculturas con detenimiento y no solo de sacarse la foto y seguir.

  • Llegar a la esquina de Chile y Defensa, donde está la estatua de Mafalda que integra el Paseo de la Historieta.
  • Combinar la visita con la feria dominical sobre la calle Defensa, donde se venden artesanías con la imagen del personaje.
  • Tener paciencia para la foto: la esquina suele reunir fila de visitantes que esperan su turno.
  • Buscar las otras estatuas que algunos comercios de la zona instalaron para completar el recorrido.
  • Leer con atención las inscripciones en los recuerdos, ya que circulan objetos con frases que Quino no escribió.
  • Aprovechar la caminata para conocer al resto del elenco: Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad.
NC
Nadia CussiSociedad y pueblos originarios

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