Una derrota, un insulto y un padre que salió a plantarse: Cobolli y la mugre que escupe la virtualidad
El italiano número 5 del mundo perdió con Mannarino en Shanghái y recibió un mensaje que le deseaba el cáncer. Su padre y entrenador, Stefano, lo publicó en Instagram para que se terminen de tapar los ojos.
Lo que tenía que ser la crónica de un debut sin brillo en el Masters 1000 de Shanghái terminó convertida en otra postal de la peor cara del deporte. Flavio Cobolli, el italiano que se acomoda en el quinto escalón del ranking mundial, cayó en tres sets ante el francés Adrian Mannarino por la segunda ronda. Punto. Hasta ahí, una derrota más en el calendario largo del circuito. Lo que vino después, no.
Un mensaje que revuelve el estómago
Su padre, Stefano Cobolli, también su entrenador, abrió Instagram y mostró de una lo que nadie quería ver. Debajo de la captura, un texto que decía, textual: "En lugar de las Finals, a tu hijo le tiene que dar cáncer y se tiene que morir". La cuenta pertenecía a una chica de 19 años. Diecinueve. Apenas una criatura grande. Y ya con esa lengua.
“Bravo, Fla. Luchaste y lo diste todo. A pensar en la próxima.”Stefano Cobolli, padre y entrenador de Flavio
Lo acompañé con ese mensaje a su propio hijo. Lo demás lo descargó con la calma del que ya vio demasiado de esto: "Normalmente intento borrarlos sin darles importancia, porque son muchísimos. Pero hay que hacer algo". Y ahí nomás tiró la pregunta al aire, mirando a las tribunas de los adultos: nosotros, los deportistas, bancamos lo que nos tiren. Lo que preocupa es la otra gente, la que no tiene estructura para digerir esa basura.
Berrettini, Cobolli y la fila de los que hablan
- El italiano Matteo Berrettini también denunció amenazas e insultos tras perder partidos, un patrón que se repite en el circuito.
- El común denominador, coinciden los jugadores, suele ser el mismo: cuentas jóvenes, perfiles anónimos y un denominador común: pérdidas vinculadas a apuestas.
- Stefano no descartó dejar las plataformas, aunque por ahora prefiere seguir exponiendo cada mensaje para que la vergüenza caiga sobre quien la firma.
- El ranking de Cobolli no se mueve por esta caída: sigue quinto del mundo y con margen de sobra para pensar en las Finals de fin de año.
Yo conozco el paño. A cualquiera que haya seguido al Lobo en una promo o en una final le suena el mismo ruido de fondo: la pibada en las redes escupiendo desde el anonimato, como si la pantalla fuera un escudo y la cobardía un uniforme. Es la misma lógica que apareció en otras canchas y en otros deportes. Mismo teclado, misma mugre. Stefano Cobolli, en vez de tragárselo, lo puso sobre la mesa. Hace bien.
Mientras los torneos y las plataformas se debaten entre comunicados tibios y parches estéticos, lo concreto es esto: en Shanghái se juega la otra llave. Y al Flavio le toca levantar la cabeza rápido, porque el Masters 1000 sigue y la próxima parada en el calendario del circuito ya pide pista.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Jujuy On