Tres cabezazos de Valencia y el Xeneize se metió en semis después de remontar un 0-2 contra Racing
El ecuatoriano entró en el segundo tiempo y liquidó a la Academia en 23 minutos. Ahora Boca va por el Taladro en la Copa Argentina.
Les cuento de entrada la imagen que define la noche: Arroyito en silencio, Racing arriba dos a cero, y de repente un gigante de área llamado Enner Valencia apareció tres veces por arriba de todos. Tres cabezazos en 23 minutos. El Xeneize lo perdía 0-2 contra Racing, lo empató y lo ganó 3-2 con una actuación de esas que se cuentan de generación en generación de hinchas de la Ribera.
Arrancamos por la jugada que nadie esperaba. El ecuatoriano estaba en el banco, entró a los 11 del segundo tiempo por Alan Velasco y hasta ese momento llevaba un solo gol en ocho partidos con la azul y oro. Contra la Academia hizo tres. Para que se den una idea, fue como cuando el Lobo en el 76 le dio vuelta un partido imposible: de la nada al festejo, del silencio al delirio.
Cómo lo dio vuelta Boca
Arruabarrena metió mano y pasó a jugar con dos nueves de área. Después mandó a la cancha a Sebastián Villa por Santiago Ascacibar para sumar desborde y centros. La fórmula fue simple: tirar pelotas al área y que Valencia las encuentre. Y las encontró todas. Primero quedó solo en un córner y descontó. Después, un envío de Villa desde la izquierda le sirvió el empate. Y cuando Racing ya se veía en los penales, otro centro cayó en su cabeza y firmó el 3-2 definitivo.
Racing se había puesto en ventaja con golazos raros. A los 30 del primero, Gastón Lodico tiró un córner desde la izquierda que se metió directo en el arco de Leandro Brey, sin que nadie la tocara. Y a los dos minutos del complemento, Adrián Martínez empujó la pelota después de una serie de rebotes que dejó a Leandro Paredes enganchado junto al palo, demorando la salida.
Racing no aguantó y Vojvoda se quedó corto
Con la diferencia a favor, Juan Pablo Vojvoda reforzó el mediocampo y metió a Ezequiel Cannavo para tapar las subidas de Villa. Pero poco a poco la Academia fue cediendo terreno. No pudo sostener el resultado frente a un Boca que iba con todo y que, a fuerza de centros, terminó doblegando a Facundo Cambeses. La imagen final fue la de un equipo que se quedó sin respuestas en el momento decisivo.
El triunfo dejó al equipo de Arruabarrena vivo en los tres frentes del año. Y ya tiene próximo rival: Banfield, el Taladro, en semifinales de la Copa Argentina. Habrá que ver si mantiene este envión o si el trajín de competir por todo lo desgasta. Pero esta noche, en Arroyito, el que festejó fue Boca. Y de qué manera.
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