Neuquén arrancó el lunes con un bajo cero que ya se siente, pero la tarde invita a salir y la noche vuelve a complicar
La capital pasó de una sensación térmica de -1°C a una máxima de 21°C con cielo despejado, según la AIC, y el viento sudeste llegará con ráfagas de hasta 58 km/h; en el norte, Chos Malal no superará los 4°C y podría nevar.
La ciudad de Neuquén se despertó este lunes con un abrigo puesto desde antes de abrir la puerta de calle: pasadas las ocho de la mañana, la sensación térmica se hundió hasta un grado bajo cero en la capital provincial y dejó una de las mañanas más frías de lo que va de la temporada, según el reporte que difundió la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas y que obligó a repetir la maniobra del calefactor encendido, la pava a punto y el abrigo doble para los que salen a trabajar temprano.
Sin embargo, a mí me gusta transmitir estas jornadas como lo que realmente son: una montaña rusa térmica que la provincia repite casi como una firma en el invierno, porque el cielo despejado que se vio desde temprano permite que el sol haga su trabajo y la temperatura trepe hasta los 21 grados durante la tarde, con un viento del sudoeste que soplará apenas a unos 25 kilómetros por hora, sin la agresividad de otras jornadas, lo que vuelve a la capital un lugar amable para caminar, hacer trámites o sentarse en una plaza al mediodía.
La noche cambia el escenario y vuelve a sentirse el invierno
El problema, como suele ocurrir en estas amplitudes térmicas marcadas, aparece cuando se pone el sol: el cielo pasará a estar parcialmente nublado, el viento rotará al sudeste y sus ráfagas podrían alcanzar los 58 kilómetros por hora, de acuerdo con el pronóstico de la AIC, mientras que la temperatura volverá a descender y se acercará peligrosamente al grado sobre cero, algo que a mí me hace pensar en la gente que termina su jornada laboral tarde, en quienes vuelven en colectivo desde la periferia y en los que salen a cazar alguna oferta de garrafas o garrafones de agua y terminan exponiéndose al filo del frío sin dimensionarlo.
El interior provincial muestra contrastes que merecen explicarse
- Chos Malal, en el norte neuquino, tendrá una jornada exigente con una máxima que apenas tocará los 4°C y una mínima cercana a los 3°C, nubosidad persistente y alta probabilidad de nevadas en distintos momentos del día, un cuadro clásico para esa zona cordillerana del norte donde las familias mapuche suelen vivir en parajes altos y a la intemperie.
- San Martín de los Andes registrará una máxima de 13°C y una mínima de 0°C, con vientos leves y sin precipitaciones previstas, por lo que la mañana y la noche volverán a ser los tramos de mayor cuidado para residentes y turistas.
- Zapala y las localidades del centro de la provincia seguirán el patrón general de la jornada: arranque bajo cero, recuperación hasta los 19°C por la tarde y vientos calmos que acompañarán esa mejora.
A mí, como vecina y como cronista, lo que más me preocupa de estos partes meteorológicos no es solamente el número que aparece en el termómetro de la AIC, sino lo que ese número significa para los adultos mayores que viven solos en los barrios altos de Neuquén capital, para las familias del campo en Chos Malal que esperan la nevada como una bendición para los ríos y a la vez como un riesgo para las rutas de acceso, y para los trabajadores rurales que recorren a caballo o en camioneta los parajes del norte cuando el viento empieza a soplar del sudeste y la sensación térmica se vuelve un enemigo silencioso: por eso la recomendación concreta que se repite entre los servicios de emergencia es no subestimar la amplitud del día, abrigarse en capas y evitar exponerse al viento nocturno, porque el contraste entre los 21 grados de la tarde y el grado bajo cero de la medianoche puede provocar descomposturas, sobre todo en chicos y en personas mayores con enfermedades crónicas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Jujuy On