Messi va por la novena y se planta en Londres con el subcampeonato del mundo bajo el brazo
La Pulga cumple 39, vuelve al podio después de dos años afuera y compite mano a mano con Kane, Yamal y Mbappé por un Balón de Oro que ya tiene dueño en la historia.
Arrancó la jugada en la final, en una de esas paredes que solo él ve. La pelota le quedó a Messi, la pechó en el área, se perfiló para el zurdazo y le pegó mordido. Se fue Besib gol, minuto 35 de la final en el MetLife de Nueva Jersey. España resistió, ganó 1 a 0 con un cabezazo de Lamine Yamal y se quedó con la Copa. Pero esa jugada, esa media vuelta con el pecho, bastó para que los 100 periodistas que votan el Balón de Oro lo pusieran otra vez entre los favoritos.
El lunes 26 de octubre, en The London Palladium de Londres, France Football entrega la edición 2026 y la Pulga llega con 39 recién cumplidos y la mochila de ocho Balones de Oro. Si levanta la novena estatuilla, le saca tres de ventaja a Cristiano Ronaldo y deja una marca que va a tardar décadas en igualarse. Nada mal para un pibe de Rosario que sigue corriendo de arranque en Inter Miami.
Los rivales que le pelean el trono
- Harry Kane: 36 goles en 31 partidos con Bayern Munich, campeón de la Bundesliga, pero se quedó en semis de la Champions y del Mundial. Si Europa tira para él, pinta candidato.
- Lamine Yamal: con 17 años ganó el Mundial con España y fue clave en la Liga de Barcelona, aunque los catalanes cayeron en cuartos de Champions. La juventud y el título pesan.
- Kylian Mbappé: se llevó la Bota de Oro del torneo y fue el máximo artillero del Mundial con Francia, en un año opaco en lo personal con Real Madrid. La Copa lo sostiene.
- Rodri: elegido mejor jugador del Mundial con la Furia Roja, pero su paso irregular por Manchester City antes de recalar en Barcelona le baja puntos en el escritorio del votante.
Lo de Messi siempre asombra y a veces aburre de lo previsible. Catorce veces en el podio, diecisiete nominaciones, ocho trofeos. La edición 2020 se canceló por la pandemia y en 2024 y 2025 no entró entre los finalistas. Este año vuelve a la conversación por una campaña mundialista que lo llevó hasta el último partido. El subcampeonato, en este contexto, no es un demérito: es el motor de su candidatura.
“Ya no necesita convencer a nadie. Le alcanza con seguir jugando y que el mundo lo vea.”Cristian Vilca, Deportes
El próximo rival de Messi en el calendario no es Kane ni Yamal: es el reloj. Porque cada partido con Inter Miami, cada fecha FIFA que se viene, es un argumento más para el votante que todavía duda. La final del Mundial ya quedó lejos. Ahora se juega otra cosa: la persistencia. Y la Pulga, a los 39, sigue marcando goles como si tuviera 25. Como aquel pibe del 2009 que ganó su primer Balón de Oro en el Camp Nou. Como siempre.
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Jujuy On