Marta Fort se pone el delantal: clases diarias con un chef y cenas con diez invitados para llegar afinada a MasterChef Celebrity
La hija de Ricardo Fort reveló cómo entrena para el reality de cocina: toma lecciones todos los días, prueba sus platos con amigos y apuesta a una entraña como receta familiar. Además, habló de su programa de streaming y de su sueño de pararse en un escenario.
Me la imagino a Marta Fort con el cabello recogido, un repasador colgado del hombro y una tabla llena de verduras, concentrada frente a una sartén mientras un chef le corrige el punto de la sal. Esa es la postal que ella misma describió cuando contó cómo se está preparando para meterse de lleno en MasterChef Celebrity, el reality que la tiene a maltraer y a la vez ilusionada como nunca. La chica que muchos conocieron de chiquita, hija de Ricardo Fort, ya no quiere quedar pegada a esa imagen: hoy se para frente a la cámara, conduce su propio programa de entrevistas y, sobre todo, se atreve con el fuego y el cuchillo en una cocina que todavía le da tímido pero ya empieza a sentirse propia.
Una rutina que empieza en la cocina y termina en la mesa con amigos
Según contó la propia Marta, todos los días toma clases privadas con un chef, un entrenamiento minucioso en el que va ajustando detalles que parecen mínimos pero hacen la diferencia: desde el corte de una carne hasta la cantidad de sal que lleva cada preparación. Y como si eso fuera poco, puso en marcha una estrategia tan práctica como casera: invita a diez personas a comer a su casa, les sirve un menú que ensayó previamente y se queda escuchando, con el oído bien abierto, cada devolución, cada guiño, cada queja. Es una especie de ensayo general antes de la gran función.
- Clases diarias con un chef privado para ajustar técnicas y recetas.
- Cenas con diez invitados como prueba piloto de los platos que prepara.
- Trabajo específico sobre el punto de la sal y los cortes de carne.
- Recetas que ya tiene dominadas: pollo al verdeo y distintas carnes.
- Plato estrella elegido para una receta familiar: la entraña, su comida preferida desde chica.
Las carnes son, sin vueltas, su terreno firme. Ahí se mueve con más soltura, y por eso mismo eligió la entraña como la preparación que quiere llevar al programa como su carta de presentación familiar, esa que toda cocinera guarda como un tesoro heredado. Es el tipo de plato que uno asocia con el asado dominguero, con el padre que gira la parrilla y la abuela que aprueba con un gesto de cabeza. En el caso de Marta, esa memoria aparece atravesada por la figura de Ricardo Fort, aunque ella prefiere no quedarse solo en la nostalgia y construir algo propio, con sus propias herramientas.
Los nervios de estar frente a Botana, Martitegui y Betular
Sin embargo, no todo es entusiasmo. Delante de la idea de quedar expuesta bajo la mirada de Maru Botana, Germán Martitegui y Damián Betular, Marta reconoció sin pelos en la lengua que le tiembla un poco la voz. Y ahí nomás la citó tal cual, con esa frase que le salió del alma y que resume el cruce entre el susto y las ganas: "Me da timidez la devolución del jurado, pero voy a ir por todo". Una declaración que suena a sincera, sin pose, y que pinta de cuerpo entero a esta chica que se sigue armando en público.
Streaming, coberturas y un viejo anhelo de subirse a un escenario
Mientras se prepara para el debut culinario, Marta Fort también lleva adelante su propio programa de streaming, un espacio donde se suelta con entrevistas y propuestas variadas y donde, incluso, se imagina cocinando en vivo. Contó que la experiencia de cubrir un campeonato de fútbol en Estados Unidos, a pesar de haber llegado sin saber prácticamente nada del deporte, le terminó sirviendo para perder el miedo a la cámara y animarse a conversar con desconocidos. Y como si la agenda le quedara corta, deslzó un deseo que hace años acaricia en voz baja: probar suerte en el teatro. Lo vinculó, claro, con los veranos de las temporadas teatrales de su padre, aunque reconoció que le falta formación actoral. Lejos de achicarse, lo tomó como un desafío pendiente, uno más en una lista que sigue creciendo. Y así, entre clases de cocina, cenas con amigos y proyectos que se multiplican, Marta Fort se va cocinando a sí misma, a fuego lento, con la paciencia de quien sabe que los mejores platos son los que llevan su tiempo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Jujuy On