Las freidoras de aire suman inteligencia artificial para regular la cocción con sensores de imagen y humedad
Los equipos más recientes identifican el alimento, ajustan la temperatura y el flujo de aire de manera automática y, mediante WiFi, reciben recetas y actualizaciones desde el celular. La novedad busca reducir la intervención manual durante la preparación.
El segmento de las freidoras de aire incorporó en los últimos meses una camada de funciones basadas en inteligencia artificial que modifican la cocción sin que el usuario tenga que intervenir de manera constante. Según las especificaciones difundidas por distintos fabricantes, el reconocimiento visual del alimento y la medición de humedad permiten adaptar en tiempo real la temperatura, la potencia y la circulación de aire caliente mientras la comida se prepara.
En los modelos que disponen de estas prestaciones, el sistema recurre a una cámara y a otros sensores instalados en la cesta para distinguir qué tipo de producto se está cocinando y, a partir de esa lectura, definir los parámetros adecuados. La cámara diferencia, por ejemplo, entre una proteína, un vegetal o un alimento congelado. Esa identificación sirve como punto de partida para seleccionar las condiciones iniciales de cocción.
Análisis óptico y sensores de humedad
El análisis óptico aporta además una estimación del volumen y de la densidad de la carga. Con esa información, el equipo regula la potencia y la velocidad del ventilador según la cantidad de comida presente en la cesta. Una vez iniciada la cocción, los algoritmos de visión por computadora observan los cambios de color de la superficie para evaluar el dorado y ordenar el corte del calentamiento antes de que el alimento se queme.
En paralelo, los sensores de humedad entregan datos para ajustar la circulación de aire: cuando detectan condensación elevada al comienzo del proceso, el sistema incrementa de manera temporaria el flujo de aire con el objetivo de favorecer la evaporación y obtener una textura más crujiente. La conjunción de ambos conjuntos de datos reemplaza los ajustes manuales que, en los equipos más antiguos, debía realizar el usuario.
Estimación del tiempo restante y conexión WiFi
Otra de las funciones asociadas a la inteligencia artificial es la estimación del tiempo pendiente de cocción. Para eso, el equipo compara la evolución de la temperatura con registros de recetas almacenados en la nube y actualiza el cálculo de cuánto falta para finalizar la preparación, una información que se exhibe en el panel del aparato y en la pantalla del teléfono.
La conexión WiFi cumple un papel distinto: comunica la freidora con el teléfono celular y con los servidores del fabricante. Al elegir una receta en la aplicación, el sistema envía una programación que incluye la temperatura de arranque, la duración y los cambios previstos para las distintas etapas. La aplicación, a su vez, recibe información sobre el estado del aparato y emite avisos cuando corresponde agitar la cesta o cuando concluye el ciclo.
El control puede ampliarse a asistentes de voz, que aceptan órdenes para iniciar o pausar el ciclo sin tocar el equipo. La misma conexión posibilita la instalación de actualizaciones del software interno, con nuevos perfiles de cocción o mejoras en el consumo eléctrico, sin necesidad de reemplazar piezas. Estas funciones se suman al mecanismo tradicional de circulación de aire caliente con poco aceite y modifican, en los hechos, la manera en que se regulan las condiciones durante el uso.
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