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MIÉ, 21 OCT 2026
Entretenimiento

La Plata se tiñe de morado: BTS agotó tres noches en el Maradona y el fandom ya escribió su propio reglamento

La banda surcoreana desembarcó en el país para presentarse el 21, 23 y 24 de octubre en el Estadio Único. Antes de que suene la primera nota, las comunidades de fans llevan días organizando la logística, la higiene y los límites con los artistas. Lo que dejaron las redes, las tensiones adentro del fandom y la geografía de una pasión que se mide en acampe.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval · · lectura 6 min
La Plata se tiñe de morado: BTS agotó tres noches en el Maradona y el fandom ya escribió su propio reglamento

Lo voy a decir de entrada, mientras escribo esta nota me llega por WhatsApp un audio de Lourdes, que tiene cincuenta y dos años, es de Tolosa, trabaja en una farmacia y me cuenta que el viernes a la madrugada ya tenía la reposera plegable, una conservadora llena de sánguches de miga y un banner con la cara de Kim Taehyung que pintó ella misma con acrílico. Me dice, con esa voz de abuela cantora que tienen las mujeres del barrio, que va al Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata a ver a BTS por primera vez en su vida y que no le importa nada dormir dos noches en la vereda. Lourdes no es una excepción: es la postal chica de un fenómeno enorme que esta semana tiene a la ciudad de las diagonales girada hacia el surcoreano.

Porque el grupo aterrizó en Ezeiza el lunes 19 de octubre en el marco de la gira mundial ARIRANG, y desde ese momento la ciudad no volvió a ser la misma. Son tres fechas las que tiene BTS en La Plata: el martes 21, el jueves 23 y el viernes 24 de octubre, todas en el Estadio Único Diego Armando Maradona, y las tres con entradas agotadas. Los tickets volaron en cuestión de horas cuando salieron a la venta, y la demanda empujó a una porción del fandom a pagar cifras altísimas en reventa, algo que también fue tema de debate en los grupos de Telegram y en los hilos de la red social que usan las comunidades locales para coordinarse.

Las reglas que escribió el propio ARMY antes de que empiece el show

Lo más interesante, y lo que terminó generando una conversación que trascendió al fandom, fue que las fanbases se autoregularon. Antes de los recitales circularon listas de recomendaciones que, en los hechos, funcionan como un manual de convivencia para miles de personas que van a convivir durante días en un mismo punto de la ciudad. Una de las consignas que más se viralizó fue la de ir bañados, tanto al estadio como a los acampes previos, una indicación que apunta a sostener condiciones mínimas de higiene en esperas que pueden ser de varias horas y que se volvió casi un meme en las redes. La frase se repitió en infinidad de historias, se imprimió en flyers, se cantó en videos de TikTok y hasta fue tomada con humor por seguidores de otros artistas que reconocieron que la regla debería existir siempre.

  • No arrojar objetos al escenario durante el show.
  • Mantener los ARMY Bomb, los bastones luminosos oficiales, a una altura que no tape la visión del resto.
  • Respetar el espacio personal en el campo y en las filas de ingreso.
  • No difundir ubicaciones en tiempo real ni horarios privados de los integrantes del grupo.
  • No acercarse a los hoteles donde se aloja la banda ni seguir los traslados.
  • Evitar las prácticas conocidas como sasaeng, que en coreano describe a los fans que invaden la intimidad de los artistas.

Ese último punto es clave, y vale la pena detenerse. El concepto sasaeng refiere a seguidores que cruzan un límite: siguen vehículos, esperan en lobbies, rastrean vuelos, compran información personal. En el mundo de K-pop se conoce hace rato, y en Argentina la discusión tomó fuerza en las semanas previas al show, cuando algunos usuarios recordaron episodios vividos con otros artistas internacionales. El pedido de las fanbases apunta a diferenciarse de esa práctica y a resguardar a los siete miembros del grupo en los días que están en el país. La idea, me decía una seguidora que se presenta como Cami y que conozco del barrio de Berisso, es que el fandom muestre que puede cuidar a sus artistas sin invadirles la vida, y esa diferencia, según ella, es lo que distingue a ARMY de otras comunidades.

La previa en La Plata: acampe, fans viejas, fans nuevas y una ciudad que se prepara

En las últimas horas, la zona del Estadio Único empezó a transformarse. Carpas, banderas argentinas mezcladas con las de Corea del Sur, mochilas con pines, termos, mantas térmicas, reposeras y hasta gazebos se fueron acomodando en los espacios habilitados para esperar. La movida convocó a un arco de público amplísimo: adolescentes que escuchan a BTS desde la primaria, mujeres y hombres de entre treinta y cincuenta años que se engancharon con la banda en la pandemia, y un puñado de señoras como Lourdes que se acercaron por curiosas y terminaron organizando grupos de WhatsApp de más de cien personas para repartir tareas. Esa mezcla generacional es, para mí, lo más lindo de lo que se ve en La Plata esta semana, y vale la pena contarlo así, con todas las letras, porque en general cuando se habla de fandom se lo reduce a un público joven y acá la foto es mucho más amplia.

No todo fue armonía, claro. En redes sociales circularon mensajes que cuestionaban la presencia de figuras públicas o de seguidores recientes en espacios que algunos fans consideran propios, de quienes vienen acompañando a la banda desde hace años. Es un debate viejo, que se repite en cada fandom que crece, y que en este caso se mezcló con la frustración por los precios de las entradas y con la bronca contra la reventa. Aun así, las reglas son las que son: el acceso al estadio y la ubicación dependen exclusivamente de la entrada comprada y de las disposiciones del evento, sin distinción de antigüedad en el fandom ni de nivel de exposición mediática. Esa es una línea que el propio ARMY se ocupó de remarcar en sus comunicados, en un intento por bajar el tono de la discusión y por poner el eje en lo que importa, que es el show.

Y entonces, mientras en La Plata se arman las filas y se reparten los últimos sánguches, lo que queda a la vista es algo que pocas veces se cuenta con todas las letras: un fandom que se organiza, escribe sus propias reglas, discute en público, se corrige, se banca las internas y, sobre todo, se hace cargo de cómo quiere habitar el espacio público. Ni más ni menos que eso, que no es poco. Como me dijo Lourdes antes de cortar el audio, con esa tonada que arrastra la ele y come la ese, mientras acomodaba la conservadora en el auto: hija, yo vengo a ver a los chicos, a cantar las canciones y a volverme a casa con el corazón lleno, y si para eso hay que bañarse, bañarse, y si hay que respetar, respetar. La copla, esta vez, la escribió ella.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval

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