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VIE, 16 OCT 2026
Economía

La banca argentina perdió 672 sucursales en siete años y ya solo el 9% de las operaciones pasa por el mostrador

El sistema financiero cerró el 14,5% de su red física desde 2019, en paralelo al avance de los canales digitales y a un proceso de fusiones que dejó locales duplicados fuera del mercado. En julio de 2026 quedaban 3.944 filiales activas en todo el país.

RM
Rubén MamaniMinería y litio · · lectura 3 min
La banca argentina perdió 672 sucursales en siete años y ya solo el 9% de las operaciones pasa por el mostrador

La red de sucursales bancarias en la Argentina acumula siete años de retroceso sostenido, según los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En julio de 2026 el sistema financiero contaba con 3.944 filiales distribuidas en todo el territorio nacional, frente a las 4.616 que existían en julio de 2019. La diferencia representa 672 locales cerrados, es decir, una caída del 14,5% en la cobertura física durante ese período, una magnitud que el propio organismo no había registrado en las dos décadas anteriores.

El ritmo del ajuste se fue acelerando con el correr de los años. Entre 2020 y 2022 las bajas fueron marginales, con 28 y 2 sucursales menos respectivamente, pero desde 2023 el recorte ganó volumen: 94 locales cayeron ese año, 109 en 2024 y 229 en los doce meses más recientes. Solo en el último año medido la red se contrajo un 5,5%, lo que muestra que la dinámica de cierre no se detuvo pese al cambio de gobierno y de política económica.

Por qué se cierran las filiales

La explicación central del fenómeno, de acuerdo con la información difundida por el BCRA y por las propias entidades, se encuentra en los hábitos de los usuarios. Más del 90% de las transacciones bancarias se realizan hoy por canales digitales —aplicaciones móviles, home banking y cajeros automáticos—, y el 80% de los clientes nuevos se incorporan a las entidades sin necesidad de pisar una sucursal. Frente a ese escenario, los bancos reorganizaron su infraestructura física: concentran la demanda de un barrio en un único punto de atención y dan de baja los locales que registran baja afluencia o que quedan sobredimensionados tras la mudanza de la clientela hacia el entorno virtual.

  • La adquisición del HSBC por parte del Banco Galicia y la del Itaú por parte del Banco Macro implicaron el cierre de filiales que quedaban a pocos metros entre sí, en el marco de los procesos de fusión societaria.
  • Una de las entidades involucradas informó una inversión de 210 millones de dólares en infraestructura tecnológica durante 2026 y un plan de 500 millones de dólares para los próximos tres años, destinado a un modelo de atención predominantemente digital con soporte humano para las operaciones que lo requieran.
  • Las entidades sostienen que la tendencia no responde a una estrategia de abandono del mercado local, sino a una readecuación de la red hacia formatos más eficientes y de menor costo operativo.

La geografía desigual de la red que queda

La distribución de las sucursales restantes muestra fuertes asimetrías entre jurisdicciones. La provincia de Buenos Aires concentra 1.290 filiales plenas; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 597; Santa Fe, 426, y Córdoba, 409. En el otro extremo, Tierra del Fuego dispone de 21 y Catamarca de apenas 19, un indicador de la disparidad de la cobertura bancaria entre el centro del país y los distritos de menor densidad poblacional y económica del sur y del noroeste.

El mismo proceso redujo la dotación del sector. En junio de 2026 trabajaban 86.795 personas en la banca argentina, contra 107.026 que empleaba el rubro siete años atrás, una baja de más de 20.000 puestos que también fue registrada por el Banco Central. Esa cifra equivale a una reducción cercana al 19% de la plantilla del sistema financiero en el período considerado, en línea con la menor presencia física y con los cambios organizativos derivados de la automatización de procesos.

Queda por confirmar cómo se traducirá esa reestructuración en la calidad de la atención al usuario en localidades donde la sucursal cumplía, además de funciones bancarias, un rol de presencia institucional, y de qué manera las entidades piensan cubrir eventuales contingencias de los canales digitales en zonas con conectividad limitada, un aspecto que las propias compañías aún no detallaron de manera uniforme.

RM
Rubén MamaniMinería y litio

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