El penal de Di María que valió un título y desató el caos en Santiago del Estero
Rosario Central se quedó con la Supercopa Internacional tras superar 3-1 a Estudiantes en una final caliente, con un golazo de Fideo desde los doce pasos, el VAR como actor principal y un final con piñas incluidas.
El Lobo santafesino volvió a gritar campeón. Rosario Central se adueñó de la Supercopa Internacional en Santiago del Estero y lo hizo a lo grande: con el Fideo Ángel Di María como estandarte, un penal revisado por el VAR a instancias de Jorge Baliño que terminó inclinando una final que parecía trabada, y un cierre con incidentes en la cancha y en el pasillo hacia los vestuarios. Imposible pedirle más al destino: el Canalla encontró su tarde soñada en el Madre de Ciudades.
El trámite venía parejo y Estudiantes se las había arreglado para complicar a un Central que sabe lo que es ganar finales pesadas, tal como cuando levantó la Copa Argentina en aquel 2016 frente a River o el clásico histórico ante el Pincha en Arroyito. Hasta que apareció la escena que cambió todo. El árbitro Darío Herrera dejó seguir un cruce entre Leandro González Pírez y Enzo Copetti, pero el llamado desde la cabina lo hizo recapacitar. El juez fue al monitor, revisó la jugada y terminó sancionando el penal. ¿Contacto adentro o afuera? Fue la gran discusión. Copetti arrancó la jugada afuera y cayó adentro. Di María tomó la pelota, no tembló y la puso contra la red para el 2-1 antes del descanso.
Tres palabras: jerarquía, carácter y fuego
Lo del Fideo no fue solo el gol. El capitán habló después del partido, bancó a Herrera y hasta tiró una comparación de peso: “Es un toque adentro del área y hoy el VAR te lleva a eso. A mí me pasó en la final del Mundial 2022 con Dembélé y me cobraron penal”. Messi, esa vez, facturó. Di María, esta vez, también.
“Mostró su jerarquía en la final, como lo que es. Fue un partido larguísimo, duro, mucho desgaste, así que lo tiene bien merecido el grupo.”Jorge Almirón, DT de Rosario Central
- El penal de Di María a los 44 del primer tiempo, tras revisión del VAR, puso el 2-1 parcial.
- Julián Fernández selló el 3-1 sobre el cierre y desató los incidentes en la cancha.
- Empujones, agarrones y golpes entre jugadores después del pitazo final.
- Juan Sebastián Verón ingresó al campo con el plantel pincharrata para intentar calmar las aguas.
- Di María pidió disculpas por los cruces y celebró el título junto a su familia.
El cierre que nadie quería ver
Después del gol de Fernández llegó el fútbol de la calle: empujones, manotazos y corridas dentro de la cancha. Herrera cortó rápido y mandó a todos al vestuario. Pero la cosa no terminó ahí. En el pasillo hacia los vestuarios hubo piñas de las buenas. Estudiantes se fue, volvió y recién ahí se calmó todo, con el momento más pintoresco de la jornada: Juan Sebastián Verón caminando junto a su tropa para cruzar la zona caliente. Di María, una vez más, se hizo cargo: “Lamento los incidentes, pero estoy feliz por el título y por compartirlo con mi familia”. El Fideo dijo lo que había que decir y Central levantó un trofeo que ya tiene fecha en el calendario de los clásicos copero: en breve, clásico contra Newell's en el Gigante de Arroyito por la fecha del Apertura.
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