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VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Cuando De Niro y Streep se cruzaron en un tren y cambiaron la historia del romance adulto

Cuarenta y dos años después del estreno de Enamorarse, la película de Ulu Grosbard sigue siendo una rareza en la carrera de sus dos protagonistas y vuelve a estar al alcance de quien quiera descubrirla.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval · · lectura 4 min
Cuando De Niro y Streep se cruzaron en un tren y cambiaron la historia del romance adulto

Yo tenía apenas un par de años cuando Enamorarse llegó a las salas, así que la conocí tarde y por casualidad, en una madrugada de cable, cuando ya nadie me contaba el final y por eso pude mirarla con esa atención sin spoilers que tienen las películas maduras. Ahí estaban Robert De Niro y Meryl Streep, los mismos que seis años antes habían compartido El francotirador de Michael Cimino, pero en un registro completamente distinto: sin selva, sin guerra de Vietnam, sin ninguna épica. Solo una librería de Manhattan en Navidad, un paquete cambiado por error y dos adultos casados que se reconocen en el vagón de un tren de.

Una historia de rutina rota

La película la escribió Michael Cristofer y la dirigió Ulu Grosbard, y lo que cuenta es bastante sencillo: Frank Raftis, el personaje de De Niro, y Molly Gilmore, el de Streep, se cruzan en una librería del Upper West Side mientras hacen las compras de fin de año. Llevan paquetes para sus familias, los cambian sin querer y a partir de ese malentendido empiezan a cruzarse también en el tren, en los mismos horarios, hasta que la familiaridad se vuelve otra cosa. Lo que sigue no es un flechazo cinematográfico sino algo más incómodo: dos personas que ya tienen una vida hecha descubren que lo que sienten no entra en el lugar que les tocó.

El mérito del guion de Cristofer es no resolver eso a las apuradas. Frank y Molly no son adúlteros de folletín ni están dibujados con la brocha gorda del melodrama; son, simplemente, gente grande que tiene que decidir qué hace con algo que ninguno de los dos fue a buscar. Y la película se toma en serio esa pregunta, que es la pregunta de cualquier historia de amor fuera de hora: qué hago con lo que siento cuando sé que cualquier respuesta lastima a alguien.

  • Frank Raftis (Robert De Niro) y Molly Gilmore (Meryl Streep) se conocen por un paquete equivocado en una librería de Manhattan en época navideña.
  • La atracción crece en los trayectos en tren que ambos comparten por rutina entre Nueva York y los suburbios.
  • El elenco de apoyo reúne a Harvey Keitel, Dianne Wiest, Jane Kaczmarek y David Clennon, que arman la red de matrimonios y obligaciones alrededor de la pareja central.
  • La recaudación en Estados Unidos y Canadá fue de 11.129.057 dólares según Box Office Mojo, con un debut cercano a los 2,3 millones.
  • Roger Ebert la puntuó con dos estrellas sobre cuatro y cuestionó el guion, aunque destacó momentos sueltos entre los dos protagonistas; varias reseñas de la época la emparentaron con Breve encuentro, el clásico de 1945 de David Lean.

La Nueva York que muestra Grosbard no es la postal turística sino la de los que viajan todos los días: vagones del Metro-North, estaciones de Connecticut, bares de hotel después del horario laboral. Esa geografía chiquita y repetitiva es parte del relato, porque lo que les pasa a Frank y Molly no ocurre en un lugar excepcional sino dentro de los mismos recorridos de siempre. La librería, el andén, el café antes del último tren funcionan como una geografía del descuido: ahí es donde la vida se desarma un poco y se vuelve a acomodar de otro modo.

En la carrera de De Niro, Enamorarse queda en un lugar raro: no es un personaje de los que le dieron dos Oscar, no es Travis Bickle ni Jake LaMotta ni Vito Corleone, sino un hombre común, razonable, algo cansado, que se enamora igual que se podría enamorar un vecino. Y para Streep, que venía de Kramer contra Kramer y de La decisión de Sophie, Molly Gilmore fue también un cambio de aire: una mujer que no tiene que salvar a nadie ni decidir cosas enormes, apenas entender qué quiere hacer con lo que le pasó.

Volver a verla, cuarenta y dos años después

La película no fue un éxito de público ni tampoco un fracaso estrepitoso: pasó sin hacer ruido en la temporada de premios, no quedó en los primeros puestos de la filmografía de ninguno de los dos y, sin embargo, se la sigue recomendando en off, como al pasar, entre quienes la vieron en su momento. Hoy vuelve a estar disponible para las nuevas camadas de espectadores, que pueden acercarse a De Niro y Streep sin la mochila de sus papeles más célebres y descubrirlos, simplemente, como dos personas en un tren de las afueras de Nueva York, mirándose con la incomodidad de saberse fuera de lugar.

MC
Micaela ChoqueCultura y Carnaval

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