Cementerio de italianos: Navone aplastó a Berrettini en la Bombonera de Nueva York y se cita con Etcheverry
El chaqueño se quedó con un partidazo en cuatro sets y ya espera al platense, que antes sacó a Fearnley entre goteras. Cruce argentino en tercera ronda del US Open.
Lo de Mariano Navone fue una declaración de principios. Del otro lado de la red estaba Matteo Berrettini, un italiano con pegada de cañón, experiencia en grandes escenarios y un saque que suele hacer sudar a cualquiera. Y el chaqueño lo mandó a guardar. Fue 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4) en casi cuatro horas de lucha bajo el cemento neoyorquino, con un cierre a puro carácter: cuatro match points salvados por el europeo antes de caer en el cuarto.
La remontada que cambió la historia
Arrancó mal Navone. Cedió su saque en el primer set y Berrettini se lo llevó 6-3 con esa derecha que en cualquier superficie hace ruido. Pero el argentino, ese pibe que no se achica nunca, empezó a meter la pelota donde duele. Quebró en los momentos justos del segundo y del tercero para dar vuelta el marcador. En el cuarto, el trámite se hizo palo y palo. El italiano igualó tras un quiebre, todo se definió en el tie-break, y ahí Navone sacó a relucir su mejor tenis: se fue 4-1 con dos minibreaks y cerró 6-1, con un dato que pinta la noche: 77 errores no forzados de Berrettini contra 37 del argentino. La diferencia la hizo el chaqueño con la cabeza y los pies.
Etcheverry, entre nubes y un rival que no se rindió
Mientras tanto, Tomás Etcheverry completó su propio trámite. En el Louis Armstrong Stadium, el platense aplastó al británico Jacob Fearnley por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3, en un partido que tuvo una pausa de casi hora y media por lluvia justo cuando el argentino estaba a un paso de liquidarlo antes de la interrupción.
- El primer set fue un paseo: 6-3 con dos quiebres en los momentos clave.
- El segundo siguió igual: otra rotura en el noveno game para cerrar 6-3.
- El tercero se equilibró: Fearnley aprovechó el único quiebre del parcial para meterse de nuevo en el partido.
- El cuarto arrancó cuesta arriba, con el saque cedido en el segundo game, pero Etcheverry reaccionó con dos quiebres consecutivos y se llevó el set desde adelante.
Con este pase, el platense iguala su mejor marca histórica en el US Open: la tercera ronda a la que había accedido por primera vez en 2024. Ahora sabe que tiene un rival conocido al otro lado de la red.
Cruce argentino y la pregunta del millón
El viernes, Navone y Etcheverry se ven las caras en una llave ciento por ciento albiceleste, con un lugar en octavos de final en juego. Será el segundo enfrentamiento entre ambos en el circuito, después del que el chaqueño ganó en polvo de ladrillo. Pero esto es cemento, territorio del platense. ¿Quién tiene el juego para seguir avanzando? Lo que es seguro: ya hay un argentino en octavos del US Open, y eso, en una camada donde los grandes suelen caerse temprano, no es poca cosa.
Y a no perderle pisada al Lobo. El próximo rival en el horizonte es el ganador de esa llave, que chocará en octavos con el que salga de la zona del italiano Jannik Sinner o el francés Ugo Humbert. Mientras tanto, en Nueva York, el tenis argentino celebra: tiene dos representantes vivos en la tercera ronda y un cruce de esos que se recuerdan. Como aquella vez del 83, cuando el Lobo ganó en la cancha de Racing y todo el pueblo se congregó en la plaza. Días de gloria. Estos también.
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