Capcom se anota un millón de copias en un día con Onimusha y se anima a revivir sagas dormidas
La vuelta de la franquicia samurái después de veinte años empuja a la compañía japonesa a repensar su catálogo histórico y poner en marcha proyectos que la comunidad viene reclamando hace tiempo.
Me acuerdo perfecto de la primera vez que un amigo me prestó el PlayStation 2 con un Onimusha dentro y yo, que en ese momento recién empezaba a interesarme por los juegos de acción, me quedé pegada a la pantalla durante horas. Eran otros tiempos: el disco se rayaba, el control vibraba como loco y la historia de Samanosuke Akechi me parecía lo más cinematográfico que había visto en una consola. Por eso, cuando supe que Capcom había sacado a la venta Onimusha: Way of the Sword después de veinte años sin una entrega inédita, no pude evitar pensar en esa escena de chico, en el living, en el ruido del ventilador de la consola. La nostalgia, claro, también se mide en plata: el juego superó el millón de copias en las primeras veinticuatro horas y empujó a la saga por encima de los diez millones de unidades vendidas a lo largo de toda su historia.
Una estrategia de regreso con público nuevo y público viejo
Lo que llamó la atención no fue solo el número, sino cómo se llegó a ese número. La campaña de lanzamiento combinó demos jugables en distintos eventos internacionales con una presencia fuerte en ferias y plataformas digitales, una movida que la compañía diseñó pensando en dos públicos muy concretos: por un lado, los jugadores y las jugadoras que crecieron con los títulos originales de principios de los 2000; por el otro, una camada más chica que se acerca a la saga por primera vez, atraída por el género de acción con espadas y por la estética samurái que el estudio supo reflotar con muy buen ojo.
“Capcom se está enfocando en reactivar franquicias que no han tenido un nuevo lanzamiento recientemente. La compañía está trabajando para maximizar aún más su valor corporativo aprovechando su rico catálogo de contenidos.”Comunicado oficial de Capcom
Esa frase, breve y de manual corporativo, fue la que encendió las expectativas. Detrás del lenguaje financiero aparece una decisión clara: la empresa japonesa va a dedicar recursos a franquicias que llevan años guardadas en un cajón, sin que eso implique desatender sus lanzamientos anuales de gran porte. La movida responde a una lógica que en la industria se repite desde hace tiempo: las sagas con historia instalada son una manera relativamente segura de arriesgar, porque ya tienen nombre, fandom y, sobre todo, recuerdo.
Los nombres que suenan para volver
- Dino Crisis, el survival horror con dinosaurios que la comunidad viene pidiendo desde hace más de una década y que se convirtió en una suerte de meme afectivo cada vez que se menciona el catálogo de Capcom.
- Viewtiful Joe, la franquicia de acción estilizada creada por Hideki Kamiya, con un público muy fiel y varias generaciones que se quedaron sin continuación.
- Breath of Fire, la saga de rol que marcó a una generación entera de jugadoras y jugadores en la era de PlayStation y que no recibe un título nuevo desde hace años.
- Lost Planet, el título de culto con mechas y entornos helados, pensado para un público más de nicho pero con un lugar de cariño en el catálogo de la compañía.
- Okami 2, ya con desarrollo confirmado a cargo de Hideki Kamiya y su estudio Clover, lo que deja a esa franquicia fuera de la lista de pendientes.
En paralelo al fenómeno Onimusha, Capcom sostiene sus líneas fuertes. Monster Hunter Wilds: Ascendance tiene fecha próxima y Mega Man: Dual Override figura entre los lanzamientos confirmados para los próximos meses. También circula como rumor, todavía sin confirmación oficial, una revisión de Resident Evil Code: Veronica, uno de los capítulos más recordados de la saga de survival horror y que muchos fans piden en versión moderna desde hace años. Entre lo confirmado, lo rumoreado y lo deseado, el calendario de la compañía empieza a parecerse a una hoja de ruta donde casi todo lo viejo tiene chances de volver.
Después de tantos años de pedidos y de carteles en foros, ver a Capcom mover el tablero con un comunicado de apenas dos líneas es, para mí, una pequeña victoria de la memoria. Como me decía mi abuela Marta cada vez que le contaba alguna de estas cosas, hay cosas que se van y cosas que vuelven, y las que vuelven siempre encuentran a alguien esperándolas. El millón de copias de Onimusha en un día no es solo un número en un balance: es la prueba de que hay franquicias que supieron quedarse guardadas en el corazón de la gente, y que cuando una compañía se anima a desempolvarlas, el público responde. Ahora queda la pregunta del millón, la que se hace cualquier jugadora o jugador argentino frente al mostrador de un negocio del centro: cuál será la próxima saga en volver, y en qué consola nos va a tocar recibirla.
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